jueves, 28 de octubre de 2010

Sueños rotos.

Siempre quiso que tuviera la mejor de las vidas posibles. Que estudiara en la Universidad, que tuviera una pareja, que condujera su propio coche, que tuviera hijos, que no tuviera que preocuparse del dinero. Lo mejor. Lo mejor. Supo que se había equivocado el día que leyó su carta: "Mamá, viví la vida que tú querías, cumplí cada uno de tus sueños. Pero no es mi vida la que vivo. Y así no puedo seguir existiendo".

Tagore123


2 comentarios:

  1. papelylápiz29/10/10 1:21

    Buen tema, Tagore. Hay que ver cuántas frustraciones personales hay detrás de conseguir objetivos que no te hacen sentir la vida, o simplemente por haber conseguido todo con demasiada celeridad y ¿luego qué?. Claro que, con lo contrario, todo el mundo te crucifica y al final terminas igual, ¡perra vida, jajaja!

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  2. Por no seguir TÚ propio destino, y seguir el que te han marcado los demás. Por no hacer realidad TUS sueños y hacer realidad los de tus progenitores. Claro, que, como tú dices, si tu vida soñada es de paria, y a lo mejor acabas peor... si.

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