viernes, 29 de octubre de 2010

Troll (2)

Tras su muerte despertó en un pequeño cuarto. Sin muebles, sin adornos. Solamente una silla y una mesa con un ordenador. Un foro, cientos de aportaciones. "Bueno, tampoco está tan mal. ¡A por ellos!" Escribió, puro ácido. Al pulsar "Enter" leyó: "Comentarios suprimidos". Gritó.

Hank66


3 comentarios:

  1. Los suplicios eternos son una forma venerable de microrrelato. Bienvenida sea esta actualización. Inferno 2.0

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  2. papelylápiz29/10/10 20:35

    Buen micro, Hank66. Sugiere muchos matices de interpretación en torno a la "muerte" del personaje.

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  3. Ciertos personajes, más que gritar, vomitan hiel. Y siempre, siempre son los mismos, con nombres diferentes para ocultar sus pasados vergonzantes y seguir sembrando ira.

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