lunes, 11 de marzo de 2013

El juramento

La habitual fascinación que sentía viendo caer la lluvia fue esa mañana un extraño escozor que le subía del estómago como fuego líquido. Y supo interpretar enseguida, mientras con miedo separaba la cara del cristal y ocultaba un suspiro de espanto, que esos instantes de desconocida desolación y profunda angustia le recordaban que había llegado el momento de cumplir lo pactado: Sí, sin duda era el último jueves del año. La mirada de Pablo, desde la cama, se había posado sobre su espalda reclamando la confirmación definitiva, como si en la incontenible vacilación de sus hombros hubiera descubierto una fragilidad que nunca había imaginado. Iba a ser muy duro para los dos. Claudia, manteniendo en la expresión que tantas veces había ensayado frente al espejo ese difícil y singular gesto de decisión y firmeza que garantiza la ausencia de la menor claudicación, giró con suavidad y se fue encaminando hacia la cocina, envuelta en silencio. El vaso de agua con el Nembutal disuelto lo preparó en pocos segundos. Luego tendría que llevárselo a su marido para que lo bebiera. Luego se enfrentaría a su despedida. Luego aquel cuerpo tetrapléjico sería igual de cadavérico que el de cualquier hombre.

Anónimo veneciano

6 comentarios:

  1. La correcta descripción de la sensación producida por el reflujo gastro-esofágico es "ardor" ("escozor" tiene una connotación más bien epidérmica). En cuanto al resto de este texto, lo veo inane, carente de desarrollo o desenlaces mínimamente originales, y sin "punch". Digamos que cual encefalograma plano. Solo me llama la atención la insistente repetición de "luegos". Seguro que tiene su sentido, pero no salta a la vista.

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  2. Anónimo veneciano12/3/13 1:12

    ¡Santo cielo, nuevamente alusiones epidérmicas! Poco ha leído usted y menos ha escrito, más allá de redacciones en el colegio llenas de calificativos de musicalidad verbenera que con los años sigue prodigando.
    Escozor es correcto, pero las metáforas tienen por objeto utilizar otras palabras que aumentan la expresividad. Por eso ardor concuerda en este caso con el fuego.
    ¿Es usted médico o ats para incurrir en tanta obsesión anatómica? Quizá ats, un titulado superior no tiene complejos, o los disimula.
    Pero atícele a ese anónimo que pidió disculpas, hombre de Dios. Y no me conteste, se va a ir a la cama con "ardor guerrero" (película patriotera de posguerra) y luego va a tener pesadillas infantiles.
    Como le comentaron, la idea de su relato era interesante, solo le ha fallado el texto rebuscado y obtuvo cursilería. Tampoco es eso tan grave ni merece cabreo. A todos nos pasa.
    Me pongo el chándal y me voy pa Caracas, a las exequias esofágicas.
    Venga, hombre, nos hemos divertido un rato hablando de Ponferrada,de Hurdanga el bárbaro y de Zorrinna. ¿No es el humor el único arma en tiempos de lágrimas?

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  3. Ojalá núnca tenga que hacerlo por nadie, ojalá si lo necesito lo haga alguien por mí.
    Un beso. marga.

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    1. Anónimo veneciano12/3/13 14:52

      La verdad es que este relato está basado en un cuento de quince páginas (Ayúdame ahora) con el que fui finalista hace ocho o nueve años, creo, en el Premio Max Aub. Lo digo porque para escribirlo con un cierto rigor me informé ampliamente de los diversos procedimientos que se utilizan para conseguir muertes dulces y conocí con horror que en Tijuana, en algunos sitios donde venden medicinas para animales también dispensan a los humanos el Nembutal. Lo sórdido y trágico es que han descubierto el negocio que supone la proximidad a USA y se organizan cada cierto tiempo viajes en autobús para que los propios desesperados o sus familiares puedan adquirirlo con facilidad.
      En otros lugares, como Australia y el propio USA, el llamado "doctor Muerte" (Jack Kevorkian)ofrecía una metodología detallada, siendo la que sus clientes consideraron "más interesante" la introducción de la cabeza en una bolsa de plástico para conseguir la asfixia.
      Horripilante saber todo esto, pero también parece conveniente no ignorar que el sufrimiento del ser humano no tiene límites.

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    2. Anónimo veneciano12/3/13 15:03

      Marga, acabo de comprender tu "mediación" entrando el otro relato. Has estado fina y oportuna, hay que reconocerlo.
      Tengamos paz y buen compañerismo. Los orígenes de las culpas deben diluirse en la copa del humor.
      Os deseo lo mejor tanto a ti como a este señor. Sinceramente

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  4. Uy, causa encogimiento, que no escozor, de estómago.

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