martes, 8 de abril de 2014

De lienzos

Y cuando él decidió acabar con el luto y vestir corbatas de colores, el agotamiento cayó sobre ella y la volvió transparente. Entonces él no buscó ninguna brocha con la que dar color material a la responsable de su nueva y radiante paleta cromática.

Abril

4 comentarios:

  1. Anónimo9/4/14 9:01

    Una duda: ¿No buscó ninguna brocha o no la encontró? ¿No quiso o no pudo?

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    1. Anónimo9/4/14 13:41

      Imagino que a gusto del consumidor y de la energía que se quiera derrochar. El color puede enajenarnos y hacernos huir de lo monocromo, o bien causarnos el efecto contrario, querer pintar todas las paredes.

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  2. Ah, los hombres! qué ciegos son en algunas ocasiones.

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