viernes, 11 de noviembre de 2011

Servicio a domicilio (2parte)

Sentía curiosidad aunque el miedo que solía experimentar ante los desconocidos no hacía su aparición. Tal vez porque se creía protegido en su cama.
-¿Quieres que te deje ver lo que hay dentro? -susurró el hombre, agitando el saco aún cerrado.
El niño asintió con la cabeza, ignorante de que todas y cada una de las pesadillas de su madre se retorcían en el interior de aquella cárcel de esparto.

montse


Servicio a domicilio

La suciedad del saco era proporcional a su tamaño.
El hombre que lo sujetaba vestía una gabardina raída y maloliente, cuyo color, oscurecido por todo el tiempo que llevaba cubriéndolo sin ver agua y jabón, le servía de camuflaje en la esquina más oscura del cuarto infantil.
El niño lo olió mucho antes de verlo. Quiso preguntarle quién era, pero se mordió la lengua justo a tiempo. Su madre le había explicado por qué no debía hablar con extraños. Sentía curiosidad aunque el montse

El caballo amarillo

Me considero un tipo corriente. Complexión esquelética, dientes largos, palidez marmórea. Bebo Bloody Mary y voy de vacaciones a Transilvania. Pero lo que de verdad me gusta es montar a caballo. Tengo un bayo amarillo con el que galopo de noche por el páramo. La gente dice que componemos una estampa apocalíptica. Nunca he podido comprobar este particular, porque si toco una biblia, me sale un desagradable sarpullido en la piel. Pero a mí esta imagen me resulta conmovedoramente familiar, y por eso la elegí como reclamo de mi funeraria.

mj


Speculum animae (variación)

Hoy, interrogado por enésima vez, la devuelvo, como siempre, cálidos halagos sobre su inteligencia, sensibilidad y profundidad emocional. Pero algo falla esta vez. Imperceptible para cualquier otro, ella capta un retraso infinitesimal y un minúsculo hálito de duda. El levísimo déficit se convierte, para ella, en larga negligencia, pasando a afrenta personal y mortal traición. Fuera de sí, me destroza con saña. Ahora mis incontables fragmentos reflejan su verdadera alma y su rictus de horror.

tapia


La realidad

El 20N cuando me encaminaba, cabizbaja, a votar; descubrí en medio de un jardín, lo que me pareció un milagro del invierno: una humilde margarita.
Abrumada por dudas y nubarrones, me senté en un banco a deshojarla.
- "Que... ¿decidiendo el voto?" me preguntaban los vecinos con sorna.
Ojala fuese tan fácil la solución a mis problemas, pensé, pero gane quien gane, mi jefe despedirá mañana a la mitad de la plantilla.



desasosegada


Escondida.

Me esconderé donde nadie me encuentre.
Lo tengo decidido.
Dejaré todas mis cosas a la vista, para que crean que aún deambulo por allí.
Sólo me traeré la caja de fotos que está junto a mi cama.
Y cerraré la puerta oculta tras la cortina y...esperaré.

Lenita


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Preguntas adolescentes

Preguntas por los límites del Universo. Te respondo que el Universo es infinito y eterno, sin principio o fin, en el espacio y en el tiempo. Curiosa, preguntas por el principio de la vida. Contesto que la vida es fruto de una improbabilidad próxima a lo imposible. Intrigada, interrogas por la muerte. Te explico: es la consecuencia final e inevitable de la vida.

"Lo casi imposible conlleva lo cierto sin remisión, dentro de un continente inasible".

Al girarme, estás bella, profundamente dormida.

tapia


Verde esperanza

Desde el balcón de su palacio de malaquita, la princesa contempla soñadora el parque, los cuidados jardines, los setos de madreselva. Una suave brisa riza la superficie de la laguna, cercada en parte por rocas cubiertas de musgo. En la orilla, junto a las plantas de guisantes, chapotean las ranas, mientras Jade, su dragón, dormita plácidamente bajo los abedules. Aburrida, suspira y entorna sus ojos verdes. Querría poder ascender un escalón del arcoíris. Le habían hablado tan bien del mar. Y de los príncipes azules.

mj


Inmortal

"Vete", musitó él, con un hilo de voz. Lo contempló durante un instante infinito, que resumía toda una vida llevada al unísono, plena de armonía y sin fisuras, perfectamente indistinguibles él y ella. Imposible de imaginar existencias separadas.

"Te imploro". La súplica fue audible sólo para ella. Tras un eterno segundo de vacilación, se separó lentamente de él, rompiendo para siempre su vínculo innato. Y, tras descomponerse en sus componentes primigenios, se disolvieron en mundos dispares.

tapia


MISTERIO

Despues de cegarse en humos, quemarse en cenizas, herirse con gelatinas pegajosas, ver cuestionadas sus entendederas, cerrarse puertas, extensos rifi-rafes por la última palabra, cruce de pensamientos, efecto espejo, resulta que es otro hombre, otro nombre, O NO? Le confundió un -diálogo sin sentido-, tantos adioses en idiomas Varios -ni bien ni mal ni todo lo cntrario-, el gusto por los bonsais, y por un árbol jigante -de extremo a extemo-. En definitiva... su afición por el misterio

Arena