miércoles, 13 de octubre de 2010

revelaciones

Hoy, al escribir, he observado sorprendido, que no había redactado lo que ponía el borrador. Asustado, volví a empezar y salió otra cosa diferente, de nuevo. Le he dado vueltas, pensando en las posibilidades reales, del suceso en si. Incluso, llegué a esconderme para pillar in fraganti al ordenador. Nada, no había una línea. Será, que la doble moral o el subconsciente, se están haciendo presentes. Esta noche, dejaré una hoja en blanco con un lápiz y no apagaré el ordenador.
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3 comentarios:

  1. papelylápiz13/10/10 18:30

    ¡Oiga usted, un respeto!, jajaja.
    Me recuerda algunas historias de J.J.Millás, estupendo. No sé si has sido tú o tu ordenador, pero quien sea se ha lanzado a escribirla sin cuidar algunos detalles de repetición de palabras o de redacción. Merece la pena revisarlo, pues el relato es güay.

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  2. No te digo... no te puedes fiar. La culpa es mía por no revisar antes de editar. Y es que las prisas no son buenas consejeras. Si no fuese por que tengo amigos duendes, que me ayudan sin cesar. Gracias, Luis.

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  3. Me gusta el misterio de esa doble conciencia que insinúas. Sería genial/peligroso tener la capacidad de escribir premeditadamente relatos con ambas percepciones como cada una de ellas fuera la única. Muy sugerente, veintiuno.

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