(Tras la plegaria, un misericordioso rayo se apiada del candidato ganador. El Señor es grande y misericordioso. Con todos).
tapia
Espacio de creación de microrrelatos,
cuentos cortos y otras formas de
literatura breve, al acceso de cualquiera.
(Tras la plegaria, un misericordioso rayo se apiada del candidato ganador. El Señor es grande y misericordioso. Con todos).
tapia
country49
Una vez más, carcomido por el remordimiento, la angustia por la inutilidad del gesto, la intrascendencia de todo esto.
Una vez más, reprimo el grito de rabia que me hierve, el acto que confiere sentido.
Una vez más, plasmo aquí un grotesco texto inconsecuente.
Una vez más.
Y no más.
tapia
montse
mj
desasosegada
Cristina
Mar azul que rebosa mis sentidos y se derrama en mancha tan añil que ni con el Shout elimino.
Naturaleza sabia que brinca, inconsciente y flipante, de flor en flor y tiro porque me toca.
Rata inmunda, perro rabioso, virus aviar, nubes informes, lluvia de barro, brisa que me abrasa, cuando no toca, con calores de infierno.
Mundo cruel, peñazo fiel, quiero que seas, hasta el fin de los fines, el ansiado objeto de mis amores.
tapia
con tu prístina mano
(sin atisbo de poética prosa)
tu cómplice sonrisa
(como quien no quiere la cosa)
tu magia sin trampa
(mis pulsiones, del negro al rosa).
tapia
desasosegada
Baila, otra vez, ahora... por ahora...
Givenra
En un instante, me hinche una súbita onda expansiva que rebosa mis pulmones y mi corazón, hasta alcanzar y saturar todos mis núcleos cerebrales. Sin mediar espanto ni dolor, mi alma se desprende del cuerpo e inicia una suave danza ritual, intrincadamente entrelazada con etéreos rostros familiares. El tiempo se desvanece inexorablemente, arrastrando en su aniquilación la danza sin música y los rostros sin cuerpo.
Toda percepción se disipa. Excepto la de su hálito.
tapia
Lenita
mj
De pronto, notó un brutal golpe en el occipucio, acompañado de una luz cegadora, un ruido ensordecedor y un penetrante olor a azufre. Después, oscuridad y silencio.
Acababa de escribir "que me parta un rayo si miento".
Instantes después, recuperó el sentido y su sonrisa maliciosa. Ni siquiera el cielo sabía que él era inmortal.
tapia