martes, 22 de noviembre de 2011

Sueño de pájaro

La puerta de la jaula quedó abierta. El pájaro, de colorido plumaje, asomó su cabecita hacia el exterior observando el inmenso espacio vacío que circundaba su único reducto conocido. Estiró sus alas y con torpe revoloteo intentó adueñarse del nuevo mundo. Apenas unos minutos en el aire y ya le dolían las plumas. Regresó, cansado, se introdujo en la jaula y con un ágil golpe de pico, cerró la puerta y se durmió. Ese día soñó con una bandada de jaulas que volaba hacia el infinito.

country49


Malas noticias

Aquella sombra que siempre cubrió mi horizonte, inabarcable casi como el infinito, imprecisa en sus trazos y en sus térreos matices, empieza a diluirse, permitiéndome intuir a su través las coordenadas del tiempo. Y en su interior, cada vez menos oscuro, otro tiempo maldito ha clavado unas cuantas cruces blancas, una por cada uno de los amigos a los que no volveré a ver. Querría haber sido bendecido con una fe que no poseo, para creer que cuando la sombra desaparezca y mi cruz señale su final, podré reunirme con ellos.

mj


Soliloquio

Su espíritu libre y sus inabarcables sueños, chocaron de bruces contra un muro aparentemente infranqueable, levantado con prisa y con saña por un ejército de sombras contratado para la ocasión.

Sin embargo, no cejó en su empeño de alzar la voz, convencido (tal vez ingenuamente) de que cuanto más alta fuera la pared, mayor sería el eco de sus gritos.

Cronopio

Mi Colegio.-

Recuerdo, de mis tiempos de colegio a una maestra muy mayor que nos soportaba cada día y nos daba lo mejor de ella misma: la maestra Yolanda que nos llevaba de la mano por el camino de las letras y nos regresaba a empujones, casi, por el peldaño de los números. Vivirá aún?....

Lenita


Arritmia

Afronta con una suave taquicardia la visión de sus libres cabellos juveniles, talle de ensueño, mirada límpida que devuelve, quizás, una sonrisa y un parpadeo, no, un posible guiño...el ritmo cardiaco y una taquipnea ya insuficientes para contrarrestar su suave cimbreo a ritmo de iPod, desbocada sucesión de sístoles y diástoles cuando ella lo roza al bajar del vagón...

Sentado hasta el final del trayecto, con el corazón detenido y una sonrisa, para algunos testigos, misteriosamente beatífica.

tapia


lunes, 21 de noviembre de 2011

Espejismos

¡Con que extraño velo cubre nuestros ojos el amor!
Ayer coincidimos en un bar y te observé con calma

¿Dónde quedaron aquellos ojos que me hechizaron y ese aire de marqués? Te miré desapasionada y vi a un tipo bajito y vocinglero embutido en una americana pasada de moda.
Por seguirte dejé atrás un buen empleo y una familia preocupada.
Volví con la maleta vacía, plomo en zapatos y la certeza de que ambos habíamos perseguido un sueño.

Apuré mi cerveza y sin mirar atrás, salí a la calle




desasosegada


domingo, 20 de noviembre de 2011

Caeruleum Imperium

"Estamos en el año MMXI después de Cristo. Toda Ruberia está ocupada por los Caerulei...¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles Ruberi resiste todavía y siempre al invasor. Y la vida no es fácil para las guarniciones de legionarios Caerulei de los campamentos fortificados..."

La alarma del despertador me arranca bruscamente de la extemporánea pesadilla. Por la ventana, veo una densa niebla Azul que baña la catedral, los edificios emblemáticos y hasta la colina que delimita la ciudad...

tapia


El Sargento Tiempo

El segundero del reloj de pared comenzó a girar en sentido contrario. Las agujas de los minutos y de las horas marcaban igualmente el tiempo dando marcha atrás pero cada vez a una mayor velocidad. Llamaron a la puerta. Un repartidor me alargó un paquete y firmé el recibí. Lo abrí y con sorpresa descubrí el disco LP de vinilo ?Sargent Pepper? de The Beatles. Mas de cuarenta años atrás lo adquirí por correos y nunca me llegó. En ese momento, las saetas del reloj recuperaron su latido normal.

country49


Tedio

Para el microrrelato de hoy:
Desidia, apatía, indiferencia y hastío.
Si son capaces de vencer a esas palabras y escribirlo, no olviden que el título debe formar parte de lo que se narra, o completar o cerrar la historia. El alumno esperado acabó el primero, como siempre solía hacer.
A excepción del título escogido la página estaba en blanco.

montse


Funámbulo

Miró a su derecha. Nada. Pura y dura, y orgullosa de ello. A su izquierda. Nada también. Aunque rezumando un cierto complejo no declarado. Aguzando todo su instinto de supervivencia, avanzó con mucho tiento y equilibrio sobre la fina línea delimitada entre ambas opciones.

Hasta que, siguiendo con la vista el vuelo de una mariposa, cayó.

Maldita mariposa.

tapia