Podemos igualmente instalarnos en el silencio para siempre y quejarnos, ser prisioneros de nuestros 100m2 o leer a Séneca a la mesa del silencio, que lanza esta frase un poco loca: " no hay viento favorable para el que no sabe dónde quiere ir - debemos tener un sueño para que un sueño se realice»
