Se acerca al ambiguo cristal parpadeante en un último intento desesperado por huir de un destino demasiado caprichoso como para ser tomado en serio.
Se acomoda tras la máscara sin prisa, se desea suerte a sí mismo y se despide de su ajada dignidad para siempre.
Cronopio
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Se acomoda tras la máscara sin prisa, se desea suerte a sí mismo y se despide de su ajada dignidad para siempre.
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