En un revuelo, te vi, con toda tu decisión por tomar, sin dejarme explicar, con toda sinceridad, el motivo de mi ausencia. Pudieron más las sombras del pasado que las luces actuales, y en mi desespero tu negación me oscurece el pensamiento. Ausente en el planteamiento cualquier muestra afectiva, tira de la sinrazón para acorralar en la respuesta, la motivación primera de tan preciado encuentro, perdido cómo arena fina entre las manos, en la playa del olvido. Esa en la que no queremos desembarcar
Alfred